Las tres mozicas II
Y como todo buen caballero andante que se precie, las doncellas también cuentan con un escudo de armas. Aunque éste no es como los de antaño. No se trata de un escudo para defender la limpieza de sangre, ni mucho menos se trata de un escudo familiar. No, no, no se trata de un escudo heredado, sino más bien, se trata de un escudo adjudicado. Pues las tres partieron de sus correspondientes casas con un mismo fin: combatir el mal allá donde quiera que se encuentre y liberar a los pueblos oprimidos.
¿Os suena de algo?
Si!!!
Pues fue su maestro e inventor, el afamado
"Caballero de la Triste Figura", encontrándose muy orgulloso de ellas, les concedió este escudo.
Por lo que podeis deducir que no se trata de un escudo cualquiera, sino más bien, se trata de un escudo mágico. Pero éste tan sólo mostrará plenamente sus poderes cuando se encuentren frente a frente con el malvado brujo. Dado que el endiablado conoce hechizos para hipnotizarlas y hacer que caigan en sus maquiavélicas redes.
Y como saben perfectamente que ellas solas no podrán hacer gran cosa ante él, andan perdidas de pueblo en pueblo, no sólo predicando con el perfecto equilibrio de las armas y las letras, sino también consiguiendo afiliados. Valientes guerreros que como ellas decidan enfrentarse al malvado brujo Amor.
Cuentan que las han visto por los pueblos de la planice castellana, y que además el escudo parece que ha tomado vida propia. Ya que todos los que lo objervan, dicen haber visto la misma luz que caló en la increible e inocente mente del Caballero Quijada. Pues se trata de un hermosísimo SOL que cambia de color según la hora y el día en que se encuentre.
Lo más curioso es que esto no lo descubrieron, hasta que en una de sus jornadas la noche les alcanzó antes de que pudieran encontrar un lugar donde guarecerse de la humedad y del frío. Así que se dispusieron a dormir bajo el amparo de las estrellas, y todo ello sin saber que esa misma madrugada las leónidas brillaron con más fuerza que nunca. De esta forma las donzellas, sin darse cuenta, se impregnaron de una de las luces más bellas, fugaces y poderosas que han existido en el mundo.
Y a la mañana siguiente despertaron con los primeros rayos de luz. Bueno..., los rayos que ellas creía que eran del Sol. Pero su sorpresa fue que al abrir los ojos descubrieron que todo a su alrededor estaba oscuro todavía, y que los rayos que las despertaron emergían del mismo escudo.
Así fue como descubrieron que el escudo, no sólo emite luz, sino que también ésta va cambiando a lo largo del día. Por lo que decidieron llamarlo LORENZO. Y como abreviatura ENZO.

¿Os suena de algo?
Si!!!
Pues fue su maestro e inventor, el afamado
"Caballero de la Triste Figura", encontrándose muy orgulloso de ellas, les concedió este escudo.
Por lo que podeis deducir que no se trata de un escudo cualquiera, sino más bien, se trata de un escudo mágico. Pero éste tan sólo mostrará plenamente sus poderes cuando se encuentren frente a frente con el malvado brujo. Dado que el endiablado conoce hechizos para hipnotizarlas y hacer que caigan en sus maquiavélicas redes.
Y como saben perfectamente que ellas solas no podrán hacer gran cosa ante él, andan perdidas de pueblo en pueblo, no sólo predicando con el perfecto equilibrio de las armas y las letras, sino también consiguiendo afiliados. Valientes guerreros que como ellas decidan enfrentarse al malvado brujo Amor.
Cuentan que las han visto por los pueblos de la planice castellana, y que además el escudo parece que ha tomado vida propia. Ya que todos los que lo objervan, dicen haber visto la misma luz que caló en la increible e inocente mente del Caballero Quijada. Pues se trata de un hermosísimo SOL que cambia de color según la hora y el día en que se encuentre.
Lo más curioso es que esto no lo descubrieron, hasta que en una de sus jornadas la noche les alcanzó antes de que pudieran encontrar un lugar donde guarecerse de la humedad y del frío. Así que se dispusieron a dormir bajo el amparo de las estrellas, y todo ello sin saber que esa misma madrugada las leónidas brillaron con más fuerza que nunca. De esta forma las donzellas, sin darse cuenta, se impregnaron de una de las luces más bellas, fugaces y poderosas que han existido en el mundo.
Y a la mañana siguiente despertaron con los primeros rayos de luz. Bueno..., los rayos que ellas creía que eran del Sol. Pero su sorpresa fue que al abrir los ojos descubrieron que todo a su alrededor estaba oscuro todavía, y que los rayos que las despertaron emergían del mismo escudo.
Así fue como descubrieron que el escudo, no sólo emite luz, sino que también ésta va cambiando a lo largo del día. Por lo que decidieron llamarlo LORENZO. Y como abreviatura ENZO.

Tags: mozas, doncellas, andantes, escudo de armas, sol

